sábado, 1 de octubre de 2011

La verdadera historia de las princesas Disney...

Cada vez que me dirijo a una tienda a comprar un juguete o libro para alguno (a) de las o los niños de mi familia, la primera pregunta que me hacen en la tienda es… ¿“es niño o niña”?, si dijera en el momento que es hermafrodita podría hacer pasar un mal momento a la persona que atiende, por lo cual decido responder la verdad, y lo que viene es obvio, si la respuesta es masculina tienes 3 opciones seguras; una, es que te entreguen un manual de construcción y mecánica materializado en juguetes, como autos, camiones, grúas, cascos, etc.., la segunda es una pelota, puede ser de básquet en ocasiones, pero te aseguro que el 99.9% de las veces será de fútbol, y la tercera es la maldad misma reducida a un juguetito para tu tierno niño de 3 años, o sea, una pistola, un monstruo, soldaditos o simplemente la figurita del personaje de moda, quien no cumple otra función mas que disparar y hacer explotar cuanta cosa se le cruce por delante. Es justo ese, el preciso instante donde las palabras del vendedor hacen cuestionar mi identidad sexual y mientras me aseguro de tener pechugas y de que no me cuelgue nada entre las piernas recuerdo que a mis tiernos 24 años he manejado motos, jugado fútbol y visitado un estadio reiteradas veces, pero bueno… En caso que pidas que te muestren los juguetes de niña, se te abrirá un hermoso mundo, donde en cosa de segundos te hará confundir la realidad con un algodón de azúcar gigante, donde todo lo que no es fucsia y rosado, simplemente no tiene lugar.

Las diferencias biológicas de los seres humanos, solo dividen algunas tareas a realizar durante el desarrollo de la vida y sus distintas etapas, pues la mayoría de las conductas humanas están determinadas por la cultura y sociedad en la cual se encuentre inserto el o la individua. Los juguetes que adquieren o los dibujos animados que observan los niños y niñas con frecuencia, son un factor importante en la construcción identitária del ser humano y más aun en la apropiación sociocultural de su constitución como subjetividad humana.

¿Son por tanto los juguetes un elemento inofensivo en la educación de un niño o niña?, NO. Las diferencias en las emociones o gustos de cada persona son normales, pero aquello no debe confundirse con la inserción de estereotipos sociales que centran sus diferencias en el género que las personas posean.
La inmensa cantidad de merchandising que Disney ha realizado con sus “Princesas”, colabora con la limitación de actividades en las niñas y con la reproducción de un modelo retrogrado, discriminatorio y que subestima las capacidades físicas e intelectuales de ellas. El predisponer a las niñas a las tareas o formas de vida que deben realizar a corto o largo plazo, es el mas claro ejemplo de aquello, mas lamentable aún cuando se hace con significantes como la maternidad, las responsabilidades domesticas y un marcado estereotipo de belleza física que no concuerda con la realidad latinoamericana y que además deja totalmente olvidada la importancia de la racionalidad o intelectualidad.


Cenicienta fregando el extenso piso de su madrastra, ¿habrá pensado en que podía comprarse un vestido lindo para ir al baile con su propia plata si hubiese ido a trabajar?, casualmente apareció una hada que le resolvió el problema antes de aquel posible razonamiento y le hizo la paleteada de enchularla bien para ir a la fiesta donde el príncipe elegiría entre todas las doncellas del reino a la mas rica, para “hacerla su esposa”. La bella durmiente recibió de las hadas el don de la belleza y el de la melodiosa voz, por tanto era obvio que se quedaría dormida en algún minuto, pues cantar y mirarse al espejo todo el día debe ser aburrido. Para Bella (de la bella y la bestia) hubo un poco mas de acción, pues el hermoso mensaje de enamorarse sin tomar en cuenta la parte física la debe haber tenido con arcadas cada vez que le tocaba besar a semejante animal, pero bien por “el bestia” que tuvo durante toda la película una linda señorita a su lado, que le soportaba el genio día y noche. Para que hablar de la pobre Blanca Nieves, quien era envidiada por su belleza inmensa, y que mas encima tuvo la mala suerte de escapar y llegar a una casa hedionda donde vivían 7 pelafustanes que aparte de feos eran desordenados, flojos y vagos, pero bueno, la dulzura y bondad de Blanca Nieves no tenia limites, no le molesto pasar una tarde rodeada de Cif, Lisoform, y Omo, para que a la vuelta de agotadora jornada laboral, los siete enanitos la consideraran como una buena chica por haber limpiado tremenda cagada; lo mas triste todavía, es que entre los nombres de los enanos estaban Bufón, Dormilón, Gruñón y Tontín, obvio, si hubiesen sido 7 minos encachados e inteligentes de seguro la pobre Blanca Nieves hubiese quedado de maraca. Y por ultimo la sirenita Ariel, pobre cabra que se las sufrió todas porque la familia no aceptaba su relación con el príncipe Eric, ya que los humanos y las sirenas no se mezclan, igual que los blanquitos con los negritos, los pudientes con los pobrecitos y todas esas cosas… en todo caso al final el papá era paleteado, la autorizó, le regalo piernas, un vestido, y una vida, ¿se imaginan a la sirenita le hubiese resultado con el príncipe a la primera, así por las de ella? Le quitan la corona de una…

Yo soy de la generación que fue al cine a ver estas películas, de la generación en la cual la barbie era el regalo obvio para el cumpleaños, pero también de la generación que salía a jugar a la calle al tombo, las quemaditas y al ring ring raja. Hoy nuestros niños y niñas son hijos de la televisión, del computador y de los juguetes. El ritmo de vida de la post modernidad nos inventa problemas y necesidades para después, prosupuesto, vendernos las soluciones.
Las características de figuras como las princesas NO CORRESPONDEN a la realidad de nuestras niñas; aquí no hay reyes, princesas ni príncipes, no abundan las cabelleras rubias y no existen las hadas que solucionan problemas. ¿Por qué mejor no le enseñas acerca de la amistad, el respeto y las metas personales? ¿Por qué no la incentivas a interactuar con su entorno real y le enseñas que hay un mundo inmenso más allá de los príncipes, los hijos y las tacitas?

La era de la mujer limitada ya fue, aun existe discriminación de genero en la publicidad, en los programas de televisión, en la calle y en los puestos de trabajo ¿Por qué quieres que también que entre en tu casa? Compra inteligencia y respeto, bota a tu princesa

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